Pasadito
En la tundra, a lo lejos, se veía una manada de burros blancos pero con rayas negras (o negros con rayas blancas, pal caso es lo mismo).
Uno de los cazadores alza el rifle y le dice a su compañero:
- “Mira, una zobra”
- “Querrás decir, una zebra”- corrige el compañero.
- “Si” -confirma el primero, al tiempo que dispara a matar- ”pero una zobra”.
- “Ja, ja, ja” -se ríe el segundo, viendo caer a la zebra aniquilada – “pinche Clodoaldo, cazar contigo es de lo más divertido”.
* Por favor, miénteme
Esta vez vamos a trata de elucubrar por qué los candidatos mienten.
Si tú eres de los que piensan que los candidatos a puestos de elección popular no mienten de manera deliberada pues estas líneas no son para ti y disculpa la molestia, pero en esta ocasión escribo dando por obvio que es un hecho que los que aspiran a la grande dejan chiquito a Pinocho (y a Pinnueve y a Pindiez).
Lo siguiente que se preguntarán es para que un agrillar de algo que es tan obvio: Mienten para ganar el puesto.
Pos claro pero la pregunta es ¿Qué mecanismo mental hace que los candidatos mientan?
O para que mejor me entiendan ¿Acaso no están convencidos de que sus ideas son la solución que necesita el país y sus principios la base de su desarrollo?
No sean así ¿De qué se ríen?, estoy tratando algo muy serio.
Un candidato debería poner sus ideas sobre la mesa y defenderlas a capa y espada ¿No es esa la intensión de los debates?
Cualquiera que haya oído a un candidato asegurar (a micrófono abierto y en cadena nacional) que bajará los impuestos y aumentará el apoyo a la gente necesitada no le debería quedar duda de que es un farsante marrullero y que dice lo que sea con tal de obtener el poder (ver “Computación e Inglés para todos” por Francisco Labastida Ochoa).
Sin embrago funciona y ese argumento lo he oído innumerables veces por innumerables candidatos.
Una mentira más refinada es decir que le aumentarás los impuestos a la gente rica para hacérselos llegar a los más necesitados (sin aclarar que por “necesitados” está pensando en él y en su pobre familia). No, no, no, eso si es un buster-votos sensacional. La cosa es que hay que decirlo dos semanas antes de las elecciones. Si planeas decirlo después, alguien te gana la mentira, si lo dices antes, das tiempo a te refuten tus contrincantes.
Hay aspirantes a gobernantes ( y de cocaína) que están seguros que mantener los subsidios es una forma de asegurar la mano de obra barata pero se lo guarda en lo más oscuro que tengan en su ser porque sería un tremendo desastre que el pueblo se enterara de la idea original. Al la raza se les dice que aumentarán los subsidios para apoyarlos en su pobreza y así hasta te aplauden.
Hay gobernantes que opinan que la inversión extranjera es la solución al desempleo y también opinan que decirlo al aire sería sepultarse en una avalancha de críticas por vende patrias que lo dejarían fuera de la carrera a la mandadera.
No, no, no, hay ideas que el pueblo no entiende y que es necesario ocultar.
Calderón no podía asegurar en su campaña que movería cielo, mar y tierra para promover leyes que intentan imponer lo que los mexicanos podemos comer, lo que las mujeres deben recibir de sus maridos y hasta las intensiones que debes llevar a la cama. Al rato va a ser ilegal que lo quieras hacer en la sala o en la cocina o que (Jesús no lo permita) lo hagas con la luz prendida. Poco a poco nos están imponiendo leyes que rayan en el fascismo de los años treinta del siglo pasado y que la iglesia aplaudió de pie en su momento. Ups! ¿Dije la iglesia? No sé de donde saco esas ideas si ya Felipe ha dicho “por Onésima vez” que él no tiene ningún acuerdo con el alto clero.
Faltan dos años de gobierno y Gelipe ya habla como en la película “Being There” (Peter Sellers, 1979) que en vez de decir se hicieron grandes progresos pero aún quedaron puntos pendientes dice: “…no se anotó un Touch down pero si fue un pase largo para primero y diez.”
Señores: ya es tiempo de rotar el poder (lo malo es que no hay a quién).
Como siempre pensarán que exagero pero no creo que el gobierno se deba meter con lo que se nos pega la gana comer a los mexicanos. ¿Les cuesta mucho atender a los gordos y a los mal nutridos? Pues cambien las políticas internas del IMSS, el ISSSTE y la SSA pero aceptar leyes que prohíben la gordura o que la gente fume lo que se le pegue la gana tiene la misma base filosófica que llevó a Hitler al poder. Aclaro que ni Benito ni Adolfito sometieron al pueblo, fue el pueblo los que les vitorearon esas ideas hasta que ya era demasiado tarde. En cuestiones de costumbres personales, lo que no se logra por la vía del convencimiento no se va a lograr por la fuerza.
* Malos Eires.
Trascendió que Irlanda está al borde de la quiebra y yo nomás pregunto ¿Para qué aceptaron al Chorejas?
De veras que nadie aprende en cabeza ajena.
Y hablando de malos aires, se anunció que Mexicana iba a volar en diciembre (pero en mil pedazos). Las chicas sacaron su calendario quesque para tener que comer. La verdad yo no las veo desnutridas ni mucho menos. Más bien me parece un truco comercial de la aerolínea que tampoco creo que en realidad esté al borde de quiebra, sino que más bien necesitaba eliminar peso muerto. Siempre es feo correr a mil empleados sin más argumentos que “quiero ganar más” en cambio correr a mil empleados “para no quebrar y que todos pierdan su empleo” hasta suena heroico.
aLeGaNDo aGRiLLaR
30/Nov/2010
martes 30 de noviembre de 2010
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